ME DIRIJO A VOSOTROS
Mi obra de Redención es válida para siempre, para el pasado, el presente y el futuro … Todos vosotros experimentaréis algún día la bendición de Mi obra de Redención, sin importar la época en que caminéis sobre la Tierra como seres humanos … Y el conocimiento siempre se transmitirá de un periodo de Redención al siguiente, porque Mi Espíritu siempre enseñará y proclamará a los seres humanos el camino terrenal del hombre Jesús, en Quien Yo Mismo Me encarné para expiar los pecados de la humanidad.
Que vosotros ahora vivís en este período en la Tierra, en el que Yo Mismo descendí a ella es una gracia muy especial, pues debería facilitaros a vosotros, los humanos, a creer en Mí. Deberíais poder creer con convicción en la existencia de Jesús, pues el conocimiento de Él se ha conservado de generación en generación, aunque sea difícil demostrarlo en los últimos tiempos. Así, los seres humanos en este período de Redención han sido capaces, poco después de la crucifixión de Jesús, entrar en el Reino de la Luz como completamente redimidos, lo cual no era posible antes de la crucifixión … Solo necesitaban creer en Él con convicción, y esta fe también podía ser adquirida fácilmente a través del amor …
Pero en las épocas posteriores de la Tierra, será más difícil para los seres humanos creer en Jesucristo y Su obra de Redención … Y, sin embargo, será posible nuevamente revelarles un conocimiento vivo del divino Redentor, porque Mi Espíritu siempre obrará en los seres humanos llenos de amor, porque al principio de una nueva época de Redención los seres humanos serán llenos de amor, y estos entonces podrán adquirir un conocimiento verdaderamente vivo y transmitirlo también a sus descendientes. Pero cuanto más no acercamos al final de dicha época, más débil será la fe y menos frecuente será también la obra de Mi Espíritu …
Pero el conocimiento acerca de Jesucristo, en Él que Yo Mismo realicé la obra de Redención en la cruz, jamás perecerá … Pues una y otra vez los seres humanos serán “redimidos” y éstos se cuidan de la transmisión de las Enseñanzas al recibirlas directamente de Mí y también están convencidos de ellas, y porque esta es la señal de la Redención por medio de Jesucristo, cuando Él Mismo puede expresarse en el ser humano a través del Espíritu …J, bajo ninguna circunstancia, se perderá el conocimiento del divino Redentor, y por lo tanto, la obra de repatriación seguirá adelante. Esto solo es posible cuando los seres humanos hayan encontrado la Redención a través de Jesucristo, cuando Me reconocen a Mí en Jesucristo y así han encontrado el camino de regreso a Mí, de Quien habían estado separados durante mucho tiempo.
Por lo tanto, en los últimos días ante del fin hay que proclamar a los seres humanos de la obra del Espíritu, pues también en estos tiempos falta la fe en Jesucristo y en Su obra de Redención y a los seres humanos hay que poder transmitirles un conocimiento correspondiente a la verdad, que solo es posible a través de la obra del Espíritu. Y nuevamente, la obra del Espíritu es prueba de que Jesucristo trajo la Redención a los seres humanos … que Yo Mismo Me he ocupado de los seres humanos, quienes debido por la culpa del pecado no podrían haber iniciado el camino de regreso al Padre … Porque la obra de Mi Espíritu solo fue posible después de Mi muerte en la cruz, y un ser humano primero debe dejarse redimir, es decir, estar dispuesto a aceptar las gracias de Mi obra de Redención.
Solo entonces es posible que Mi Espíritu pueda expresarse en él, y solo entonces puede ser introducido en un conocimiento correspondiente a la verdad acerca de la misión de Jesucristo, acerca de Su obra de amor y misericordia, que Él ha realizado para la humanidad pecadora, porque Él Me contuve dentro de Sí Mismo … porque Él era solo un caparazón de Mí Mismo … Y este Espíritu estará obrando mientras haya un ser humano en la Tierra esperando la Redención … Y una y otra vez proclamará e iniciará a los seres humanos en Mi plan de Salvación, y una y otra vez mencionará al divino Redentor Jesucristo, porque Yo morí en la cruz para todos los seres humanos, por los seres humanos del pasado, del presente y del futuro … porque Yo quiero redimir a todos los seres humanos de su culpa de pecado …
Amén